Lecturas

La semana que termina fue muy ilustrativa acerca de las lecturas de los candidatos a la Presidencia de la República en las próximas elecciones de 2012. El actor principal fue el candidato priísta Enrique Peña Nieto, quien en un muy largo lapsus durante su presentación de la Feria Internacional del Libro mostró que la lectura no se encuentra entre sus actividades. Además de las carcajadas que logró sacar entre el auditorio presente al no poder nombrar ningún libro -salvo la Biblia-, su traspié literario se volvió trending topic en Twitter con sarcasmos y burlas sobre su ignorancia.
Lo peor estaba por venir para Peña Nieto, su hija Paulina reaccionó impulsivamente ante el linchamiento virtual a su padre y retuiteó lo que había escrito su novio al respecto: “Un saludo a toda la bola de pendejos que forman parte de la prole y que critican a quien envidian”. Este tweet agravó la situación de Peña Nieto a quien culparon de su propio yerro y del de su hija.
No soy partidaria del candidato priísta y considero que la preparación literaria de cualquier persona es importante porque le permite ampliar sus horizontes y derribar sus prejuicios. En este caso creo que, tanto los ofensores como los que se dicen ofendidos, cargan con prejuicios que les impiden ser objetivos.
La comunidad tuitera se concentró en la palabra Prole del retuit de Paulina, sin tomar en cuenta que había una palabra mucho más criticable en el texto. Los ofendidos actuaron como algún personaje de la televisión que cuando es llamado con algún epíteto desconocido para él se enoja y grita ¿que soy qué? Cuando le aclaran el significado del insulto, termina por aceptar que la palabra lo describe y dice: ¡ah, sí, sí!
Leí varios tweets y posts en Facebook (hasta el mail de un “filósofo” que da cátedra de ignorancia) donde la confusión entre el prole y la prole es asombroso. Sin defenderla de los que la llaman clasista y discriminadora, Paulina Peña se refiere a los que critican a su padre como parte de la prole, es decir, como hijos de alguien. Prole significa conjunto de hijos de una persona. El proletariado es el conjunto de personas que venden su fuerza de trabajo y que tiene intereses totalmente opuestos a los dueños de los medios de producción o burguesía, de acuerdo a los textos de Carlos Marx.
El insulto se pierde cuando los novios escriben la prole, porque no sabemos si se refieren a los hijos de alguien, TODOS lo somos, o al proletariado que seríamos CASI TODOS en este país, salvo los que son dueños de los medios de producción. El tan famoso linchamiento a Paulina Peña lo hizo, en su mayoría, gente que no entendió que lo peor de su retweet no es que los llamara proletarios o prole -descendencia de sus padres-, sino que los llamara pendejos.
Publicado en Vértice el 10 de diciembre de 2011.

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