Estadísticas blogueras

Hasta el lunes pasado habían pasado varios meses desde la última vez que posteé en mis blogs y en estas páginas. A pesar de mi ausencia en los medios impresos, mis blogs se han mantenido activos. Cada uno tiene un número de visitantes y de vistas que me asombra cada vez que los consulto. WordPress, el sitio web en que mis páginas están acogidas, tiene indicadores nuevos para obtener una mejor perspectiva de quiénes y desde qué países visitan los blogs. La información que recibo se ha afinado a tal grado que no sólo sé el país desde donde tengo mayor número de visitantes, México en ambos casos, sino el día y la hora en que tienen mayor tráfico, Brevespacio los viernes a las 5 de la tarde; El Blog del Migrante los lunes a las 4 de la tarde, hasta la fecha en que escribo esta columna.

Brevespacio tiene 97 posts desde 2011 con casi 2,500 visitantes que me han regalado 5,000 revisiones a mis escritos, lo que da una correlación de 1.5 vistas por persona. Para el blog sobre migración he escrito 78 posts desde 2012, y he tenido 1,217 visitas con 4,500 revisiones que hacen un promedio de 3 vistas por persona. El día que mayor número de visitas he alcanzado ha sido el 1º de febrero de 2011 para Brevespacio con 58 y el 25 de noviembre de 2014 para El blog del migrante con 50 revisiones.

Brevespacio tiene un flujo importante de visitas desde Estados Unidos, no obstante, su presencia es más fuerte en países de habla hispana (Latinoamérica y España), aunque también ha tenido visitantes desde lugares tan lejanos como Japón y Nueva Zelanda. El blog del migrante tiene un público más diverso, además del segundo lugar en visitas que ocupa la Unión Americana, tiene vistas desde varios países europeos: Alemania, Suiza, Dinamarca; así como Japón y Australia, culminando con una honrosa visita desde Cuba (si tomamos en cuenta que los habitantes de la isla recién tienen acceso libre a internet).

Las historias personales -con nombre propio y apellido- son los temas que han sido objeto de más búsquedas por los usuarios de internet en El blog del migrante. Las vistas a la página de inicio son muy comunes, desde ahí el visitante se desplaza a lo largo de varios posts, lo que incrementa la proporción visitante-vistas. En el caso de Brevespacio, mi post más visitado es el discurso de graduación para mi generación de la maestría en Ciencia Política. Este sería mi bestseller si fuera un libro, mi trending-topic en Twitter, lo cual me llama la atención porque lo subí a internet sólo por no perder la oportunidad de compartir uno de mis escritos, a sabiendas de que estaba dirigido a un público en particular, mis compañeros y mis profesores.

Es verdad que escribí el discurso con el sentimiento que me generaba representar a mi generación en una ceremonia única que reunía los ingredientes necesarios para celebrar:  me graduaba con el mejor promedio en un nivel de posgrado con compañeros que en ese tiempo pertenecían a altas esferas de los gobiernos municipales y del estatal así como de la universidad; había tenido el mejor equipo de profesores locales, nacionales y extranjeros que pudieron haberse combinado en una clase de ciencia política en Acapulco; y me embargaba el deseo de hacer de mis palabras un epílogo breve a esos tres años en que estuve viajando cada sábado muy temprano para completar mis estudios de postgrado.

No sé con certeza qué buscan mis lectores de mi discurso de graduación. Sé que saben que es para maestría porque los buscadores así lo indican, sin embargo, los creadores de la página WordPresss no nos permiten saber a los autores si el visitante ha encontrado lo que le interesaba, lo que suponía que iba a encontrar cuando visitan un blog. Creo que para eso existen los comentarios, y de ellos he recibido muchos en Brevespacio pero no han sido sobre el discurso de maestría.

Los saludos, presentaciones y demás comentarios, siempre positivos, se han generado desde un post más bien familiar, el referente a mi abuela. Ella me ha permitido que varios parientes desconocidos me contacten para decirme que lo que cuento en el post coincide con lo que ellos han oído sobre mi abue, o que la recuerdan como la describo, o que mis notas los han ilustrado sobre el apellido Huato y sus descendientes, creando vínculos con los familiares lejanos. Cada palabra recibida sobre cualquier tópico llena mi corazón de alegría, me da la sensación de que el mundo es muy pequeño y que mis participaciones escritas tienen un eco cuando alguien las lee y las comenta. Entonces me asumo como lo que realmente soy… una aprendiz de escritora.

Publicado en Verticediario versión impresa y online el 01 de agosto de 2015.

Anuncios


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s