Biblioteca Abierta virtual

Encontré una maravillosa puerta a los ebooks o libros electrónicos en el sistema bibliotecario de North Carolina que permite conectarse a miles de páginas impresas. La página web se llama Biblioteca Abierta (Open Library), en ella se pueden encontrar referencias bibliográficas y, lo más importante desde mi punto de vista, se pueden leer libros virtuales prestados hasta por dos semanas. Una gran ventaja es que muchos de ellos tienen acceso a una versión audible en inglés, es decir, pueden ser leídos y escuchados al mismo tiempo.

El primer día que ingresé lo hice desde la biblioteca Marianna Black del condado de Swain, un recinto pequeño con todas las comodidades –aire acondicionado, café gratis, 10 computadoras con internet de uso libre con credencial durante una a dos horas- y que está vinculada al sistema bibliotecario del estado. Escribí los nombres de varios autores para descubrir que, por ejemplo, Francis Fukuyama tiene la referencia de algunos de sus títulos pero no están disponibles para lectura virtual. Muchos otros textos están encriptados por un programa llamado Daysi que permite su apertura sólo a los investigadores que tienen una clave otorgada por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Busqué autores latinos y encontré una maravillosa copia bilingüe de Aura de Carlos Fuentes. En una página tiene la versión en español y en la de enfrente está la traducción al inglés. Pude comprobar que son fotografías de los libros porque en el caso de un libro de Simone de Beauvoir, escritora y feminista francesa, se trata de una copia perteneciente a una biblioteca de Toronto, Canadá, la cual tiene claves escritas a mano por los bibliotecarios como se hace con las copias físicas de cualquier texto.

El servicio es una magnifica herramienta para quienes somos amantes de los libros y descubrí que en casa tengo acceso desde mi lap top al teclear mi email y mi clave. Es un poco frustrante pensar que si este recurso hubiera existido hace veinte años me hubiera ayudado muchísimo para tener un mejor nivel del idioma inglés. No obstante, estoy agradecida e impresionada con este proyecto de Internet Archive realizado con recursos de la California State Library. Ojalá ustedes logren ingresar a este fantástico mundo virtual de Open Library en el siguiente link http://openlibrary.org/.
Publicado en verticediario.com y su version impresa el 25 de agosto de 2012


SOPA

La consternación mostrada por los cibernautas en las redes sociales como Facebook o Twitter durante la semana que termina, fue incentivada por los desarrolladores de esas poderosas páginas, al igual que Google, Wikipedia y WordPress. Las páginas de inicio de estos sitios en inglés estuvieron cerradas o se mostraron con recuadros negros que cubrían los contenidos y que decían CENSURADO, en protesta por la posible aprobación de una nueva ley en contra de la piratería en internet.
La iniciativa de ley SOPA (Stop online piracy act o cese a la piratería en línea) a la que tanto temen estos gigantes cibernéticos es una propuesta de ley que fue presentada por senadores y congresistas para su debate en el Congreso de Estados Unidos a solicitud de los otrora poderosísimos comercializadores de música y películas, que han visto afectados sus negocios por la creciente liberalización de contenidos en la red.
Es decir, los empresarios a la antigua están intentando frenar a los modernos comerciantes de contenidos digitales que han hecho fortunas inmensas con la libertad que brinda internet en la actualidad. En medio de esta batalla campal estamos los consumidores-cibernautas quienes con cierto candor creemos los argumentos de los opositores a la SOPA que llevan sus protestas al grado de decir que seríamos presas de un estado cibernético totalitario que impediría la libertad de expresión y que estaríamos vigilados en los más recónditos ámbitos de nuestra vida privada.
De acuerdo a lo vivido por el líder de Wikileaks, Julian Assange, así como la aparición de recientes informes de la manera en que opera Facebook, nuestra vida privada no lo es tanto porque somos fiscalizados de acuerdo a palabras claves que introducimos en algún buscador o por nuestras opiniones expresadas en las redes sociales y podríamos ser ubicados en cualquier lugar del planeta.
La libertad de expresión que reina en la red ha abierto la posibilidad de criticar el desempeño de cualquier persona pública, al mismo tiempo que desarrollar alternativas de comunicación como radio y televisión online, diarios digitales, blogs, páginas web y toda suerte de negocios lícitos. Lo anterior tiene su contraparte en una negligente legislación informática que ha permitido la proliferación de sitios de pornografía, la comercialización de los objetos más impensados y obscenos y la aceptación de la piratería como un acto cotidiano.
La batalla por controlar la internet está comenzando apenas con esta iniciativa de ley que, en apariencia, no será aprobada porque su debate se ha pospuesto para febrero, algunos de sus apologistas -senadores y congresistas estadunidenses- le han retirado su apoyo y porque Barack Obama ha dicho que la vetará en caso de que sea aprobada en el Congreso.
En esta lucha de intereses económicos, los cibernautas debemos evitar respaldar cualquier posición por alarmante que parezca, sin una investigación previa de lo que nuestro apoyo significa para uno u otro bando.
Publicado en Vértice diario, el 21 de enero de 2012.


¿Conectarse o desconectarse?

La vida actual es intensa en términos de la información que se genera y de la velocidad con que se recibe en cualquier parte del orbe. Contar con una red de internet es estar conectado al momento a todas partes por diferentes medios: diarios y revistas con versiones electrónicas, libros digitales, redes sociales, páginas web personales y de negocios y los pululantes blogs.

La internet es tan indispensable que las ciudades del presente -no las del futuro- necesitan ser planeadas en base a su capacidad de recibir una señal de internet a la velocidad más rápida conocida o por conocer. La red cibernética es un requisito indispensable para el desarrollo de las sociedades, a la manera en que lo fueron las fuentes de agua y el ferrocarril en el siglo XIX y la electricidad y las carreteras en el siglo XX.

Zettabytes,  un uno seguido por veintiún ceros es la potente red que se requerirá para las ciudades de 2020 en Estados Unidos, según un artículo de Thomas L. Friedman aparecido el tres de enero en el New York Times. No obstante,  la internet también ha creado tal grado de dependencia y totalitarismo en sus vidas, que muchas personas buscan evadir todo tipo de comunicación aislándose en la medida de los posible un rato cada día, un día cada semana, incluso varios días al año. 

¿Qué es lo que buscan estas personas saturadas de información?  Disfrutar de la tranquilidad que brinda un nuevo servicio de hotelería, que ofrece la desconexión absoluta de cualquier medio de comunicación mediante la deliberada ausencia de televisión, señales telefónicas y de internet. Hay quienes poseen los medios para pagar esta tranquilidad artificial y quienes alquilan paz y seguridad genuinas en remotas aldeas japonesas. (Pico Iyer. Reforma, 7 de enero)

¿Podríamos los mexicanos saltarnos varios años de hastío informático y encontrar un término medio aceptable entre el atraso total de algunas de nuestras comunidades sin servicios de red y las nuevas ciudades-paraísos informáticos norteamericanos? Es decir, ¿podríamos contar con un porcentaje elevado de hogares mexicanos en los que existan confort y eficiencia cibernética que permita mantenerse conectados a la información que se genera a diario en el mundo, sin llegar al grado de desear evadirse? 

Creo que necesito desconectarme en alguna aldea japonesa…

Publicado en Vértice diario el 28 de enero de 2012.


Día Facebook

Manantial. moigb

No existe, que yo sepa, – lo cual no significa que no pueda existir- el día Facebook, donde todo mundo se congratule del nacimiento de esta red social. No dudo que pronto a alguien se le ocurra declarar como tal al día de su invención o del nacimiento de su creador –Mark Zuckerberg- o un día que no tenga ya asignada una fecha especial aparte de ser una jornada del calendario.
Como todavía nadie dice que es legal y hasta exigible que uno se felicite por estar en Facebook y felicite a los demás que lo están, pues yo declaro este día como mi día FB. ¿Por qué? Porque quiero, en forma arbitraria como la mayoría de las fechas que están asignadas a festejar a las madres, a los padres, a los profesores y demás. Hoy alcancé los CIEN amigos y es suficiente para festejar desde mi perspectiva.
¿Se imaginan? Cien amigos. Para la mayoría de ustedes es una cifra mínima, sin importancia, risible. Tengo amigos que tienen miles de amigos y que los agregan por docenas a diario. Y yo congratulándome por tener un centenar, cuando muchos de ustedes los suman en dos días. Pues bien para mí es una fecha especial y nadie me va a quitar la felicidad de escoger a mis amigos en FB con el mayor cuidado porque, como lo he dicho antes, para mí es importante lo que posteo –fotos, pensamientos, links- en esta red.
Es así que agradezco a cada una de las personas que me han agregado, a quienes he agregado y me han aceptado, el placer de compartir su vida cotidiana. Me permiten acercarme a su vida. Cuando filtran sentimientos, pensamientos, deseos, estados de ánimo e imágenes me dejan atisbar en sus vidas.
He sonreído y reído a carcajadas con algunas ocurrencias, he llorado por algunas historias y me he preocupado por mis amigos en FB, sin embargo agradezco a cada uno la dicha enorme de poder estar cerca a través de la palabra escrita, tal vez la más formal y por tanto, para mí, la más honesta. Me encanta ver lindas imágenes de los lugares que visitan mis amigos y puedo imaginar su felicidad al estar de paseo por lugares desconocidos.
He recuperado amigos de muchos años atrás o de fechas más recientes, he hecho nuevas amistades a fuerza de vencer el temor al rechazo. A cada uno agradezco cada frase posteada y cada imagen compartida porque me ha enseñado algo de la vida, de lo que me gustaría y de lo que no me gustaría hacer.
Me declaro una adicta al FB porque tengo que revisar mi página para saber qué pasa en el mundo a través de las páginas de diarios en los que encuentro la información más importante. Y por supuesto, para mirar qué contacto amaneció de buen humor y está deseándome –al igual que al resto de sus amigos- un buen día por diversos motivos.
Extraño a quienes desaparecen por días o semanas, después de ser asiduos en la red. Me pregunto por qué algunos no escriben jamás y se conforman con ver la vida de los demás. Me asombra la capacidad de otros que pueden postear a lo largo de todo el día y gran parte de la noche.
De una cosa estoy segura: me felicito por tener este medio para reencontrarme con mis amigos y para conocer nuevas amistades, a todos les agradezco por haberme aceptado en su larga lista de contactos. ¡Feliz día Facebook para todos!


Escribir en la era de las redes sociales

La gente está escribiendo, bien o mal pero está escribiendo. Tal vez es lo único que hay que agradecerle a las redes sociales y al internet. La gente escribe. Emociones, sentimientos, pensamientos, estados de ánimo… y, por supuesto, hay quien los lee y escribe para responder, o para corresponder.
Hay gente que tiene terribles faltas de ortografía pero no le importa porque cree, tal vez en forma errónea, que no lo leerán más que sus allegados. Además, con los cambios que ha hecho la Real Academia de la Lengua, muy pronto no existirán reglas tan estrictas en cuanto a sintaxis y ortografía. En el futuro cercano, tal vez se escribirá acorde con lo que la mayoría escribe. Así fueron evolucionando los idiomas o lenguas, las reglas gramaticales se inventaron a partir de consensos derivados de mayorías. Si la mayoría escribe grasias es probable que la regla cambie y deba escribirse así o bien ambas formas serán correctas.
Este no es el tema central de mi comentario, mi objetivo es escribir acerca del hecho de que el acceso popular a internet y a las redes sociales en particular, ha generado una avalancha de participaciones más o menos amplias de las personas en estos medios, y su principal recurso es la escritura. Porque debemos reconocer que en los medios sociales de internet se pueden compartir videos y fotos además de status –notas con pensamientos, estados de ánimo, mensajes, frases célebres- con una extensión desde de 140 caracteres en el caso de Twitter hasta una nota personal de aproximadamente una cuartilla en FB.
Poner una foto o un video, propio o ajeno, en Facebook genera una serie de comentarios por parte de los amigos de quien lo subió. Los comentarios se reproducen exponencialmente de acuerdo con el número de amigos que tiene la persona. Aunque, como leí recién en la revista Día Siete, tener muchos amigos en Facebook no te hace más popular. En realidad, cada persona en las redes sociales es correspondida en sus status o fotos y videos por el círculo más cercano de amigos y familiares que tienen dentro de las mismas.
No obstante, regresando al tema central de este comentario, la gente escribe para compartir –palabra clave en la actualidad- y recibe a cambio quejas, sugerencias, apapachos, felicitaciones, mensajes escritos de todo tipo de parte de sus amigos en la red social correspondiente. Y todo este intercambio de información y comentarios escritos bien o mal, es lo que me hace sostener que la gente está escribiendo al amparo del anonimato; escribiendo y leyendo, lo que en apariencia se necesita para crear cultura. Porque de las redes sociales a ensayos, artículos, tesis, libros, sólo resta tener agallas…
Publicado en Vértice el 21 de mayo de 2011


Twitter

Las peripecias que debemos hacer los que tenemos más de treinta para seguir el ritmo de la tecnología y estar a la vanguardia en la información que se genera día a día a veces se convierten en sacrificios. Tengo una cuenta Twitter desde hace más de un año con el afán de mantenerme informada. Contrario a las declaraciones de otros en sus tweets donde he leído que “Facebook es para las personas que conozco pero que no soporto y Twitter para las que no conozco pero que me encantan”, yo no he soportado la constante descarga de información de muchas personas en Twitter.
Y es que existen quienes twitean cada paso que dan en su día por lo que generan una cantidad deleznable de tweets que llenan mi cuenta y no permiten encontrar la información importante. He dado de baja a artistas, comunicólogos y gente que admiro por alguna razón, quienes se volvieronn difíciles de seguir porque tuitean cada cinco o diez minutos.
Entre los primeros que seguí estaba un profesor de la máxima casa de estudios en nuestro país quien escribe muy bien en su página “formal”, pero tiene un alter ego tan repulsivo que dejé de seguirlo a los pocos días. Al principio seguí a su alter ego por curiosidad, aunque no lo comprendía, después me di cuenta de que era una deformación de sí mismo donde volcaba todo aquello que no podía decir como autor de libros de Derecho muy recomendados.
En general, sigo a quien realmente admiro, a quien hace un uso racional de la red social, a quien me sigue -como una forma de solidaridad- y a páginas de organizaciones, universidades o publicaciones nacionales e internacionales. Hace unas semanas caí, no sé cómo, en la tentación de seguir a una chica que estaba nominada a un premio por sus tweets humorísticos. Ese premio lo otorga una empresa neoyorkina que se dedicaba a encontrar a los más populares por diferentes razones como su sentido del humor.
La mencionada señorita tuitea por supuesto en inglés, su lengua natal, a cada minuto sobre lo que piensa, lo que hace, lo que ve, lo que quiere, lo que le sucedió en la escuela. Lo dice sin recato alguno. Así, te enteras que odia esto y ama aquello y de paso inserta un comercial, sí un comercial como de televisión porque al nivel que ella se desenvuelve en twitter (más de doscientos cincuenta mil seguidores) hay empresas que pagan para que diga en sus tweets que compra y usa tal o cual marca y aumentar sus ventas. Es decir, tú tuiteas sobre lo que te interesa y te pagan debido a que tus seguidores son un mercado cautivo deseable para la empresa.
Mi favorito es Diego Beas un autor español quien escribe en varios diarios internacionales y en Reforma, que tuitea sus propias aportaciones además de links muy interesantes en los cuales me he basado algunas veces para escribir mis artículos. Desde mi punto de vista tiene una cuenta muy útil. Conclusión: Twitter es bueno pero hay que ser cuidadosos con los que seguimos y respetuosos de quienes nos siguen.
Publicado en Diario Vértice el 12 de marzo de 2011.


Temas Populares

Joaquín López Dóriga y Carlos Loret de Mola, conductores de los noticieros más importantes de Televisa, han encabezado en menos de un mes los famosos trendig topics o temas populares de Twitter por sus fallas al realizar su trabajo frente a las cámaras.
Para Loret de Mola el momento más célebre en su carrera y su primer lugar en popularidad tuitera fue cuando entrevistó a Kalimba, cantante mexicano acusado de violación de una menor, y se comportó como un fiscal de hierro en lugar de un informador, haciendo preguntas y teniendo exigencias fuera de lugar. Su “última oportunidad Kalimba: ¿la violaste?”, igual que otras frases célebres fueron expuestas y destrozadas por la comunidad twitera sin compasión. La gente lo ridiculizó al máximo en una página especial llamada #pregunto comoLoretdeMola.
Un caso similar sucedió con López Dóriga quien en su desconcierto por una falla en su sistema de sonido que impidió que el actor Anthony Hopkins oyera la traducción de sus preguntas sobre su recién estrenado filme El Rito, trató de hablar en inglés y sólo consiguió que los twitteros se carcajearan durante días de su intento. Su pregunta Why the Rito? que quería decir ¿por qué el Rito?, en referencia al por qué había aceptado actuar en esa película, se convirtió en #Juayderito que lo catapultó a los cielos twitteros. El propio López Dóriga dio seguimiento en su cuenta a su linchamiento virtual y reseñó sus sentimientos al respecto: “Yo aguanto vara. ¡Cuánto ingenio! Algunos son muy duros, pero esto es así.”
Se ha unido a los periodistas el Secretario de Hacienda Ernesto Cordero, quien sugirió que con un salario de seis mil pesos mensuales una familia mexicana puede pagar auto, casa y colegiaturas en escuelas privadas, con lo que se convirtió en objeto de vilipendios y burlas de parte de nuestros compatriotas en twitter. Lo mismo sucedió ayer que se dio a conocer que una Jueza de Distrito había otorgado un amparo provisional en contra del documental mexicano “Presunto Culpable” y había ordenado que cancelaran su exhibición. Los usuarios de twitter saturaron la red de comentarios en contra de la jueza, del sistema judicial y del gobierno y apoyaron a los productores y a los distribuidores de la cinta.
Así, la posibilidad de interactuar a través de twitter en situaciones como las descritas arriba y con personas que ostentan un cargo político o que son famosos se está volviendo cotidiano. Dejaremos para otro día los análisis que indican que twitter y otras redes sociales han tenido una gran importancia en las movilizaciones de los países árabes para derrumbar sus viejos regímenes totalitarios.